Gustavo Palacino, que joyita.

Junio 19, 2020 | Por Juan Castro

La cooperativa de médicos y profesionales del Valle, Coomeva y su brazo en materia de salud Coomeva EPS S.A. representada legalmente por Angela María Cruz Libreros, quien hasta ahora figura como representante legal, porque de acuerdo con las investigaciones éste tema es mas complejo de lo que parece y será ampliado en la parte inferior de éste artículo, la fundación para el servicio integral de atención médica SIAM, representada legalmente por César Augusto Bueno Serrano, la cual tiene el 40% de acciones en la Unión Temporal Haart, la fundación Tiempo Vida representada legalmente por Josefa Mercado Bermúdez, igualmente con participaciones en la unión temporal, son empresas supuestamente sin ánimo de lucro pero que a través de un monopolio constituido por varias empresas entre ellas, Unión Haart , Unión Temporal, cuyos representantes legales son John Isaza y César Augusto  González Giraldo, Depósito de Medicamentos Pos S.A. Dempos S.A. representada legalmente por César Augusto González Giraldo, si, el mismo representante legal de la Unión Temporal Haart, y quien figura como segundo principal accionista en Coomeva EPS S.A., y Fresenius, (una multinacional encargada del tratamiento de pacientes con insuficiencia renal insipiente, crónica o en diálisis, cuyas acciones se negocian libremente en bolsas de valores internacionales y cuya sede para latinoamérica se encuentra en Rio de Janeiro Brazil, de donde provienen también los tratamientos para pacientes que padecen la enfermedad del VIH y la del SIDA), la mayoría empresas colombianas y antioqueñas, enmascaran y se roban las donaciones que les hacen organismos internacionales y locales de ayuda humanitaria y las utilidades que ellas mismas producen para el beneficio de sus socios capitalistas y no para el beneficio de los pacientes de VIH SIDA que atienden.

 

Estas empresas conforman un gran conglomerado que atienden enfermedades de alto costo y que se escudan en ellas y en sus pacientes para ganar grandes sumas de dinero (Fundación SIAM $5.331.527.000 solo para el año 2015) y llenar sus bolsillos a costa de varios conceptos que rodean este tipo de pacientes con enfermedades catastróficas, primero, la atención en citas médicas, segundo, suministro de medicamentos de altísimo costo,  tercero, la práctica de los exámenes de laboratorio que los pacientes requieren, cuarto, la venta de los resultados de las investigaciones realizadas con dichos pacientes a empresas, instituciones y demás organizaciones del sector salud y de otros sectores económicos y que los pacientes desconocen, quinto, la remisión de éstos pacientes a otros especialistas, como Fresenius, porque después de la administración medicamentos suministrados a estos pacientes se degeneran sus riñones  y se tienen que aplicar más y más costosos procedimientos médicos como las diálisis por ejemplo.

 

Además del lucro que obtienen de las donaciones de personas que de buen corazón, patrocinan a estas fundaciones, sin que ellas se destinen al trato humano y digno de estos enfermos, que por sus condiciones de enfermedad, de situaciones económicas, de traumas, frustraciones y privacidad de su información deben mantenerse en el anonimato y no denunciar estas irregularidades.

 

Estás fundaciones actúan como IPSs y se encargan de contratar con Coomeva EPS S.A. y con el Estado colombiano la atención de pacientes con VIH SIDA, demostrando en sus organigramas personal médico y científico de excelentes currículos que no atienden a los pacientes sino que están solamente para apoyar los procesos de contratación con entidades privadas y con el Estado pero quienes atienden a los pacientes son personal médico general y personal administrativo que están ahí sólo para cobrar sus nóminas como contratistas independientes, por lo tanto no les interesa en lo más mínimo el estado de salud ni el estado socioeconómico de sus pacientes.

 

Las consultas de estos pacientes no son para nada puntuales y se limitan solamente a leer la historia clínica y reformular los medicamentos, los que por cierto son suministrados por Dempos S.A. y si no lo suministran ellos, les buscan sustitutos, con el pretexto de que son mejores medicamentos, esto se constituye en un claro monopolio de provisionamiento de medicamentos, esto en los casos que los pacientes puedan acceder a ellos porque en reiteradas ocasiones con el personal administrativo a cargo buscan las maneras para no entregarlos, especialmente cuando se trata de remisiones por correo, siendo ellos mismos conscientes de la importancia de la toma de estos medicamentos por parte de los pacientes, puesto que si no los toman pueden crear resistencia a los mismos teniendo entonces que formular unos más potentes y más costosos.

 

De otra parte estas IPSs venden a la EPS y al Estado colombiano a través de Colombia Compra Eficiente, unos paquetes de atención integral que constan de consultas con médicos diferentes áreas como medicina general, nutrición, psicología y trabajo social, cuyas agendas son conformadas de acuerdo a la disponibilidad de los médicos y presupuestal de las fundaciones y no a las características ni a los costos con los cuales vendieron esos mismos servicios, registrándose así otro desfalco.

 

Si bien es cierto, los Socios accionistas corruptos de estas empresas manipulan y controlan los dineros privados de las cotizaciones mensuales hechas por las empresas cotizantes al Sistema General de Seguridad Social en Salud, de las cotizaciones de los trabajadores independientes y de los dineros públicos a través del ADRES y del Fosiga y sus recobros, comprando también las auditorías y pruebas para estafar al Estado y por ende a todos los colombianos contribuyentes de impuestos.

 

Mientras que los pacientes se ven obligados a seguir siendo pacientes por todos los procedimientos y trabas que los mismos capitalistas y sus empresas instauran para su atención.

 

Es de notar que éstas empresas de carácter solidario son insolidarias con la enfermedad, la situación económica, la situación psicosocial, la vida y el trato de sus pacientes, llevándolos al borde del colapso y la muerte, sin embargo a estas empresas les conviene mantenerlos vivos y después de someterlos a duros y complejos procedimientos dilatadores de su estado de salud, los remiten a hacerse más tratamientos más costosos y así "descremar" más el negocio y tener aún más antecedentes para unas futuras contrataciones, obvio mucho más costosas.

 

Sin embargo, cuando se revisan por internet sus calificaciones se encuentran que son altísimas, claro porque también ponen a calificar a sus dependientes so pena de incurrir en la terminación de los contratos por prestaciones de servicios o temporales que suscriben con el personal medico y administrativo.

 

Así las cosas, se han presentado cualquier cantidad de quejas, tan solo en julio de 2019 se presentaron 6373 a la Supersalud, reclamos, derechos de petición y hasta Tutelas que la EPS ha desacatado, sin que la Superintendencia de Salud haya podido sancionar ejemplarmente a ésta EPS o a otras, porque luego de una investigación profunda de un caso cualquiera, ésta Superintendencia sanciona a la EPS sin que pueda hacer efectivas éstas sanciones, el caso de Coomeva EPS S.A., tiene en su contra cualquier número de derechos de petición, demandas y Tutelas y ha desacatado todas, porque se excusa siempre con el personal idóneo que ha supuestamente a contratado o por la situación general del Sistema General de Seguridad Social en Salud, negándole sistemáticamente a los pacientes de alto costo los procedimientos y/o medicamentos que su condición de salud requiere, prueba de esto son las innumerables demandas interpuestas ante jueces de diferentes municipios y resoluciones de la Superintendencia de Salud que pueden verse por internet a cargo de Coomeva y claro es que siempre salen con los mismos argumentos para su defensa y no se ha podido judicializar a ningún representante de Coomeva porque tienen tanta descentralización que existen muchos y no han atendido a los requerimientos de la justicia, así como se verá en la tabla anexa al final de éste artículo, como hay muchos, nadie responde y si se sacan los certificados de existencia y representación en las Cámaras de Comercio correspondientes no existen nombramientos, por lo tanto no se ha podido judicializar a nadie como responsable de estos despilfarros, corrupción, robos y muertos que también hay de por medio.

 

Es de anotar también que los Socios de Coomeva EPS S.A. la capitalizaron por $300.000.000.000 entre el 2017 y 2018.

 

El 14 de mayo del 2019 la asamblea general de accionistas de Coomeva EPS S.A. aprobó capitalización de $1.4 billones de pesos de un inversionista potencial que se desconoce hasta la fecha de quien se trata.

 

El 2 de Enero de 2020 Coomeva EPS S.A. capitalizó $25.000 millones de pesos.

 

Si no fuera tan buen negocio, por qué entonces los socios accionistas no quieren liquidar la entidad y aún así invertirle tanta cantidad de capital, casi $1.8 billones de pesos en los últimos años, acaso aún no llega la época de cosechas ? O es que se espera aumentar tanto la deuda que la entidad entre en causal de liquidación obligatoria así como entró SaludCoop, otra cooperativa, que entró en liquidación en noviembre del 2013 en manos del señor Carlos Gustavo Palacino, quien hoy goza de su entera libertad por vencimiento de términos, como todos los hampones de cuello blanco en Colombia ?

 

Qué esperan los pacientes ?

 

En Coomeva EPS S.A., cambian de representantes legales como cambiar de medias, aquí solo un ejemplo para inicios del 2021.